El sol alimenta su brillo,se suspende en el lecho
de tu mirada y jadea
en el ocaso de tus silencio
dando forma a tus ojos
del rocío de la noche congelada
en el huerto cerrado de tu espíritu
profusas ondas de luces
en amplios latidos primaverales
muestran el camino encantado
de tus sonrisa dando forma
del niño Jesús
a tu corazón