
En la cúspide
de tus agónicas manos
cae en reposo el verano
como cada día
cae el sol en tus ojos
para que tu mirada las bendiga.
Eres muy tierna aun
paloma mía
como aquella vez
que al descubrirte quede ciego
como si hubiese contemplado
de frente el sol.
y donde quiera que me halle
mientras viva, paloma mía
serás tu
la única aurora que ilumine
mi corazón